Polipropileno, un material ideal para una producción sostenible

¿Sabes que muchos de los tapones que ahora van unidos a las botellas son de plástico de polipropileno? ¿Y que el parachoques de muchos coches también está hecho del mismo material?
Pero, tranquilidad, porque el objetivo de este texto no es incitar a la discusión, sino poner en valor el papel del polipropileno o plástico PP en la economía circular. Al fin y al cabo, merece una atención especial, ya que representa alrededor del 16 % del mercado mundial de plásticos y su producción aumenta año tras año, estimándose que para 2030 superará los 100 millones de toneladas métricas. Pero si hemos escogido al plástico de polipropileno como protagonista de nuestro artículo es debido a que lo más interesante ocurre cuando te deshaces de los productos fabricados con él.
Porque a partir de ese momento, la reutilización y el reciclaje se conjuran para que este versátil material siga siendo de utilidad una y otra vez.
¿Qué es el plástico de polipropileno y por qué es relevante?
El polipropileno es un polímero termoplástico producido a partir de propileno, un subproducto petroquímico.
Destaca por su flexibilidad y ligereza, siendo el termoplástico más liviano disponible en el mercado. Esta característica lo encumbra como un tipo de plástico ideal para aplicaciones donde el peso es un factor crítico como ocurre en la industria del automóvil. Además, también es resistente a las altas temperaturas, convirtiéndolo en una opción para aplicaciones industriales y domésticas (envases y embalajes, fibras sintéticas, etc.).
El polipropileno puede clasificarse en tres tipos principales según su composición química:
- homopolímero de polipropileno (PPH), el más común;
- copolímero random de polipropileno (PPR), empleado en tuberías plásticas para el suministro de agua, y
- copolímero de polipropileno (PPC), que ofrece mayor resistencia a los impactos.
¿Qué implica que sea un material termoplástico? Cómo explicamos cuando hablamos del reciclaje del plástico, significa que puede fundirse y moldearse múltiples veces.
Empiezas a ver su estrecha relación con la circularidad, ¿verdad?

El polipropileno se puede reciclar
Aunque, como ya sabes, en recircular nos gusta explotar primero todas las opciones que minimizan el desperdicio y maximizan la reutilización.
No obstante, somos conscientes de que el reciclaje de polipropileno es la principal forma de “insuflar” una nueva vida a este material. El problema es que la tasa de reciclaje postconsumo global de PP se sitúa en torno al 1 %. Esto significa que grandes cantidades de polipropileno terminan en el mar o en vertederos, donde pueden tardar hasta 30 años en degradarse, con el agravante de que la exposición a la radiación UV del sol reduce sus posibilidades de reciclaje mecánico.

A día de hoy, métodos avanzados como la pirólisis o la gasificación, permiten transformar residuos plásticos en productos químicos útiles, o en energía, cuando las opciones anteriores de reducción, reutilización y reciclaje no sean viables, reduciendo significativamente su huella de carbono. De esta forma, el polipropileno puede emplearse para aplicaciones tales como la fabricación de embalajes, la construcción, la industria textil o el ya mencionado sector automovilístico.
«Reciclar polipropileno reduce el consumo de energía y materias primas en comparación con la producción de PP nuevo, que requiere petróleo y gas propano. Actualmente, alrededor del 8 % del petróleo mundial se usa para fabricar plásticos. Además, producir plástico reciclado consume un 88 % menos de energía que fabricar plástico nuevo, lo que convierte el reciclaje de PP en una opción con un impacto positivo significativo». Business Waste
Beneficios del reciclaje de polipropileno para las empresas y el medioambiente
El uso de polipropileno reciclado ofrece numerosos beneficios tanto para el medio ambiente como para las empresas. Por ejemplo, algunos estudios realizados mediante análisis de ciclo de vida (LCA) han demostrado que el uso de fibras de PP reciclado puede reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 50 % en comparación con los materiales vírgenes. Además, el consumo de agua y combustibles fósiles se reduce en un 99 % y 91 %, respectivamente.
«Reciclar una tonelada de plástico puede ahorrar 5774 kWh de energía, casi 16 barriles de petróleo y 23 metros cúbicos de espacio en vertederos». U.S. National Park Service
Pero hay más beneficios:
- Impulsa la innovación a través de, por ejemplo, la investigación en nuevos embalajes, generando al mismo tiempo nuevas oportunidad de negocio.
- Mejora la imagen corporativa al acentuar la vertiente sostenible de las empresas.
¿Qué retos y oportunidades tiene frente a sí el reciclaje de plástico de polipropileno?
Como ocurre en muchos otros aprovechamientos, el reciclaje no es tan fácil como se puede desprender de los epígrafes anteriores.
La presencia de impurezas afecta a las propiedades térmicas y mecánicas del PP reciclado, complicando su uso en aplicaciones críticas. De ahí, la importancia de la segregación de los distintos materiales, idealmente en origen. De igual forma, la falta de infraestructura adecuada dificulta el proceso, especialmente en las regiones donde las políticas de reciclaje aún están en desarrollo.
Sin embargo, iniciativas como la "Nueva Economía de los Plásticos", impulsada por la Fundación Ellen MacArthur, y el crecimiento de las prácticas vinculadas a la economía circular, como facilitamos desde recircular, están haciendo posible abordar estos problemas mediante la eliminación de plásticos problemáticos, la búsqueda de nuevas soluciones de reutilización y la promoción del diseño de productos totalmente reciclables.
Larga vida al polipropileno
El plástico polipropileno es un material común en nuestra sociedad moderna, pero su verdadero potencial radica en su capacidad para ser parte de una economía circular.
Apostar por el reciclaje de PP no solo beneficia al medioambiente, sino que también ofrece ventajas económicas y competitivas para las empresas.
¿Estás listo para unirte al cambio? Llámanos, que te ayudamos a descubrir cómo tu empresa puede aprovechar el polipropileno y contribuir a un mundo más sostenible.
