La Navidad es época de excesos y si hay algo que no falta en la mayoría de casas son ingentes cantidades de comida y bebida, una práctica que aumenta el desperdicio de alimentos.

Pero como en recircular creemos que la mejor forma de celebrar las fiestas y empezar el nuevo año con buen pie es mirar un poco por el planeta, te vamos a dar algunas “recetas” para que compres y consumas con cabeza.

En la blanca Navidad, consume con responsabilidad*

(* Lo de disfrutar de una blanca Navidad cada vez está más complicado, pero qué chula nos ha quedado la rima, oye)

Seguro que has oído hablar del problema que representa el desperdicio de alimentos.

¿Cuánta comida se tira en el mundo? A título indicativo y como recuerda la ONU, anualmente desperdiciamos más o menos el 17 % de la producción mundial, el equivalente a unos 1000 millones de platos de comida al día.

Estos alimentos desechados no son solo un gasto de dinero inútil, sino que también suponen un problema ambiental que contribuye al cambio climático, y social, porque con esa comida desperdiciada se podría alimentar a mucha gente.

Reducir el desperdicio de alimentos, por tanto, no es solo un acto de responsabilidad, sino también una forma de alinearnos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en especial, el ODS 12, enfocado en la producción y consumo responsables.​

¿Por qué se tira más comida en Navidad?

Porque se compra más. Como comentábamos al principio, una de las estampas tradicionales de estos días son las mesas repletas de viandas. Y es algo que lleva un coste asociado.

En 2023, la empresa Too Good To Go, creadora de una app que permite luchar contra el desperdicio alimentario, hizo una encuesta a 1000 personas sobre este particular período del año. Los resultados fueron que

  • 32,1 % desperdicia más del 10% de la comida;
  • 22 % tira entre un 11 y un 25%;
  • 7 %, entre un 26 y un 50%, y
  • 3,1 %, más de la mitad de la comida.

Traducido a dinero, el colectivo de “confesos” más importante “echa” a la basura unos 30 €.

Pequeños cambios harás y grandes cantidades de alimentos salvarás

Vistas las causas, ahora toca buscar soluciones, así que te dejamos por aquí unas cuantas ideas que puedes poner en práctica este año.

  1. Planifícate y haz una lista de la compra calculando las porciones según el número de comensales. Y no caigas en la tentación de comprar alimentos de más solo porque están en oferta.
  2. Da rienda suelta a la imaginación y apúntate al aprovechamiento creativo de las sobras, convirtiéndolas en nuevos platos. Un ejemplo, croquetas, canelones o caldos que, con el frío, entran muy bien.
  3. Dona alimentos (siempre y cuando estén en buen estado), congela o almacena (ojo a la caducidad).
  4. Educa y sensibiliza a toda la familia con el objetivo de reducir el desperdicio de comida. Habla de la comida que se tira y cómo pequeñas acciones pueden contribuir al cambio.

¿Qué vas a conseguir a cambio?

  • Ahorrar dinero al comprar solo lo necesario y al aprovechar las sobras.
  • Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y contribuir a la sostenibilidad del planeta.
  • Ayudar a personas en situación de vulnerabilidad donando comida.

Una Navidad sin desperdicio de alimentos es posible

Sabemos que es complicado, pero actuando con conciencia y un poco de responsabilidad, es posible reducir la cantidad de comida desperdiciada.

Cada acción, desde una planificación adecuada hasta el aprovechamiento creativo de las sobras, tiene un impacto positivo.

Como propone el ODS 12, un consumo y producción responsables son clave para construir un futuro sostenible.

Este año, celebra una Navidad con menos derroche y más conciencia.

¡Y felices fiestas!